sábado, 27 de diciembre de 2025

"Estamos para cuidarte"

 Ellos, sí... están para cuidarnos. A diario los matutinos cuentan los plomos que, extrañamente, mutilan y ultiman a algunos de nosotros, sin embargo insisten en cuidarnos, nos aseguran: "lo hacemos". Están también para hacer respetar las reglas sociales, esas que se desprenden de un pasado común, tan brillante como triste y oscuro, con sus santas y misóginas hogueras encendidas, sus trincheras sangrientas de guerra mundial, sus hongos atómicos creciendo sobre las poblaciones civiles, su matanza perpetua en la búsqueda del Santo Grial -y del petróleo-. No importa, ellos son suficientes. Ellos, su ley y todo lo que, cual borbotón, llega por whatsapp...

Las imágenes son de este año que llega a su fin -2025-, y de distintos orbes: San Andrés de Giles, Villa Ventana, Pigüé, Santos Lugares, y una larga caminata hasta la zona norte... "Salud mental es poder amar sin miedo", ok, estoy de acuerdo, aunque hasta ahora nunca dejé de tener miedo, así que pregunto: ¿puedo amar y tener miedo también?

Coger de porro no es amar, claro, aunque se le parece, tanto como el templo se parece a una casa de Dios, la multa -1 tiro- se parece a la justicia y la lengua de Warhol se parece a los Rolling Stones. Las fotos se parecen a la vida, también. La vida, esa incongruente belleza llena de color, dolor, absurda como todos e indiferente como el Cosmos que nos rodea.























lunes, 16 de junio de 2025

Me nació este amor...

Un domingo por la mañana -"parece que fue hace un millón de años" diría Kurtz respecto de sus gardenias celestiales- lo vi desde el auto. Viejo, irregular, descascarado, entronizado y a punto de desaparecer en una mohosa pared de una antiquísima casona abandonada también a punto de desaparecer. Imaginé a dos muchachas y un amor dolorosamente resistido por el temor al entorno. En otra pared, un mensaje a medio borrar y del mismo puño y letra: "El amor que nos negamos es nuestro impulso para cambiar el mundo"...

Dejo a las chicas enamoradas, no sin antes desearles un pleno y amoroso presente, y me voy al resto... Beto peluchón en su eterna siesta; la casa vacía sin vos; la luna gris flotando, siempre bella y muda; una hoja-circuito rumbo a la eternización de su presente eterno; un desconocido gato posando para mi foto; Luna observando la mañana, también posando; geometrías antojadizas de la luz; saltando la liebre; Mamá Antula en el templo superior de Lourdes en Santos Lugares, también ahí María la sufriente y entre espejos... y la nave central, blanca y marmórea, a punto de saltar hacia el híper espacio sideral. Y el bebé de Nevermind tratando de manotear el billetón, un poco deformado por la pincelada conurbana.














viernes, 28 de marzo de 2025

Abrir el mundo

 Entre cuatro paredes en casa, entre chapas en el bondi, entre columnas en la escuela, febril pensar en la espera municipal. Amenazas, la radio sigue con la confusión y los encabezados de los diarios son duros y perversos...

Una carta en la manga, o en el garage. Y la ruta que aparece abriendo ese encierro que siempre empieza -empezó a los diez años- dentro de la mente, entre las paredes del bocho, en la triste sintaxis de los mandatos culturales occidentales, o mejor: antihumanos.

No sabemos si seguirá todo en su lugar. No sabemos, tampoco, cual es el lugar exacto de cada cosa, de cada emoción, de cada lágrima, de cada necesidad, deseo, flor, cabra, cielo, mapa, asfalto, viento, pozo, subir subir subir, seguir, parar, no parar, esperar, sí, esperar, aprender a esperar, aprender a no ser nadie, ni nada, ni mucho, ni poco: nada.