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sábado, 27 de septiembre de 2014

Ocho escenas de un fragmento temporal

"Todas las artes aspiran a la condición de la música", dijo el lúcido viejo pensante; y unos años más tarde, como el sonido, el viejo se detuvo y se volvió absolutamente intangible, inasible, transparente.
¿Una semana?, ¿seis días, diez?, puede ser: aplausos en un film de noche; una caminata desde Chacarita hasta el bajo; una mañana musical; la preparación de las clases antes del cadalso; la soledad del humo a media tarde; la primavera en las hojas; la pizza en "El Fortín" y la danza de los fantasmas -eso somos: fantasmas-.
Y también atestiguamos la maravilla de lo creado.
Atestiguar, reproducir, escribir unas palabras y cerrar... no mucho más se puede en la vida si uno intenta escapar, adrede, de la zanahoria del poder.
La fotografía es una marca en el agua del tiempo, una marca condenada, como todo, al olvido.








sábado, 4 de enero de 2014

El sol en la colmena

Abre el año mientras caminamos rumbo al barrio, caminamos y pensamos en consumir y en el disfraz que revestirá nuestra carne inexorable.
Caminamos entre neones mentirosos y dicroicas cobardes -así es el barrio- y mientras pasan los nuevos entes de consumo -algunos son muy viejos y aburridos- aplastando todo bajo el peso de sus deseos, me entretengo descubriendo la proto vida en la colmena, la horrorosa colmena de balconcitos que miran la vereda y la avenida... una encerrona de aire acondicionado y de alfombra sufriente de corte de luz.
Las vacas gordas y borrachas chillan como cerdas porque les cerraron las puertas en la cara.
Que ganas de asesinar...