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jueves, 6 de noviembre de 2014

Nido nocturno

Una pequeñez, dos vidas: encuentros y desencuentros de dos seres que, a lo sumo, no sobrevivirán los cien años.
Cien años.
El Big Bang tuvo lugar hace trece mil setecientos millones de años; el planeta gira alrededor de su estrella, el Sol, hace cuatro mil quinientos setenta millones de años... los dinosaurios, esos grandes y bobos reptiles con cerebro de mosquito, desaparecieron hace ya muy poco: sesenta y cinco millones de años.
Y vos y yo acabamos de cumplir, apenas, los ocho años de convivencia.
Ocho años.
Esa cifra, frente a la del Cosmos, es menos que un micro instante en la volátil vida de la más inestable de las partículas subatómicas que atraviesan la materia interestelar a la velocidad de la luz.
Sin embargo, nuestro nido, este pequeño oasis que existe porque existe todo lo demás, vale más que todo aquello... y lo justifica.
No es que tenga importancia, en realidad,
"nothing really matters, anyone can see"
dijo el poeta,
pero algunas cosas, sólo algunas,
valen más que un sol y que un planeta.

sábado, 2 de agosto de 2014

Primero y último puesto para el amor.

Seis cuerdas, madera, gargantas y un medio vibratorio...
como el amor, la música: una propagación extraña
y fundamental.
Y es curioso, nos ubicamos espacialmente por medio de la percepción del sonido,
y nos encontramos sólo en el amor.
Las escrituras y los poetas fatigan esa palabra que los seres humanos ennoblecemos como a lo más sagrado,
para pasar luego a arrojarla como un dardo o como un misil directo a la cara de nuestros enemigos;
pero el amor existe sólo si es,
y entonces, tal vez, es poesía.
Sólo el dolor del que todo lo da puede trascender este pobre estado de cosas.
Lo bueno y lo malo; lo oscuro y lo claro...
lo indefinido.
El amor, esa palabra fundamental,
primero y último ítem en la lista.

jueves, 12 de junio de 2014

Tres escenas de amor salvaje

Bahía Blanca al atardecer. Tres disparos, tres fotogramas y las necesidades del amor.
Las dependencias del amor.
La violencia y la indiferencia que se combinan para dar, para tomar, para exigir y arrancar hasta la violenta disolución.
"Rascar espaldas", dijo Luca;
"Política", dijo Rajneesh.
Y yo... no digo nada.
Yo soy el que hizo las tres tomas, nada más.
Somos una gran raza -pienso-,
una gran raza caída y sobrevaluada hasta el ridículo.



viernes, 30 de mayo de 2014

Un domingo solo

Ella se fue y me quedé solo,
rumiando mi dolor.
Mi dolor, ese que brota del corazón, es sólo mío;
a nadie puedo culpar ni acusar por mi ceguera...
Y es que lo soy: ciego.
También soy sordo, y mudo,
y tiemblo.
Por eso, Señor, ten piedad de mi.
Me has regalado la vida, a vos te pareció bueno, Señor Dios.
Entonces te pido que me contagies ese amor,
no te pido ni perfección ni merecerlo... ¡no!
sólo haz que yo ame, a mi y a todos, cada día más,
como vos me amás, porque si, porque me hiciste a tu imagen y semejanza, porque te pareció bueno.
Una bella gratuidad.
Y lo demás, es vanidad.
Perseguir el viento.

jueves, 20 de marzo de 2014

Un Jesús en la pared

Ayer caminaba por Santos Lugares y me encontré con un Jesús en la pared... me lo quedé viendo, algo me ofrecía este Jesús, en sus manos parecía tener una manzana o un pedazo de sandía.
Sonreía desde el cemento coloreado con dientes muy blancos y cara de rock & roll.
Le hice una foto y me fui.
Regresé muy tarde, medianoche, y al ver el Jesús en la foto, no pude evitar preguntarme a mi mismo:
Este Jesús... ¿es Jesús?
¿Es el Jesús que yo conozco?
¿El Jesús que convirtió el agua en vino en las bodas de Caná?
¿El que fue clavado en la Cruz?
¿El que multiplicó los panes?
¿El que NO condenó a la prostituta?
¿El que nos instó a practicar una comensalía abierta?
¿El mismo que resucitó a Lázaro y que se rodeó de la "lacra" de Israel?
¿Este Jesús es el que dijo que "el origen de todos los males es el amor al dinero"?
¿Es el mismo que dijo que "es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico vaya al Cielo"?
Y este Jesús, el de la pared... ¿de donde salió?
¿Este quién es?
¿Quien dibujó a ese Jesús con cara de cómic argentino de los '70?
Yo lo veo más cerca de García Ferré que del Evangelio de Juan.
Más cerca de la banalización total que de la religiosidad pura.
Lo veo más cerca de Woodstock y de una planta de porro que de la tierra de Caanán.
Jesús, el mío y el de todos, no sonríe al pedo desde una triste y húmeda pared del subdesarrollo,
Él me ama, Él nos ama,
y nos perdona todo...
hasta que lo representemos tan pero tan feo en el borde de una calle.
Estos Jesuses que andan dibujados por ahí no son Jesús.
Jesús, el original, no es, ni fue, ni será nunca un simulacro.
Jesús es amor.
Y ése, el amor, es el primer peldaño de una escalera que sube y sube y sube y sube hasta el infinito.
"No juzguen para no ser juzgados", dijo hace dos mil años el Jesús original, el único...
nada dijo ni de sandías ni manzanas.