Mostrando entradas con la etiqueta palermo hollywood. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta palermo hollywood. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de septiembre de 2012

Domingo en Parque Chas, Chacarita y Palermo

El plan era ir a recorrer Punta Lara, tomarnos el tren hasta Retiro, un bondi hasta La Plata y otro hasta el río, pero cuando el despertador chilló a las ocho de la mañana convinimos, sin palabras, en que necesitabamos más lecho. Salimos del colchón a las doce del mediodía, desayunamos y luego nos subimos al 123 en la esquina de casa y viajamos hasta el Club Arquitectura, en Capital Federal, y desde ahí pateamos bajo el sol primaveral por esa belleza silenciosa que es el barrio de Parque Chas, con sus casitas ordenadas, llenas de historia, y sus calles circulares. Luego atravesamos la zona del hospital Tornú, llena de grafittis; y seguimos la caminata hasta Palermo Hollywood, en donde nos tomamos unos licuados de banana y frutillas con una torta de queso y maracuyá que fué lo más parecido a un polvo gastronómico.
Cayó el sol, supermercado Vea, aceitunas y roquefort, retornamos hasta Chacarita, 123 hasta casa, y por la noche amasada y pizzas, dos, muzarella y fugazetta, cervezas y moscateles, helados y películas... "Carnage" y "El bebé de Rosemary", las dos de Polansky. Finalmente nos fuimos al lecho a las 6:30 de la mañana, cuando los pajaritos ya entonaban su dicha al sol... y ahora son las 14 horas del lunes. Lunes feriado, si puede haber algo peor que eso.



lunes, 21 de mayo de 2012

Sabado en tierras chetonas

Esto sucedió un par de semanas atrás -el "fin de los tiempos" viene muy veloz-, en principio fuimos hasta Chacarita a cenar a "Gambrinus", y luego salimos de allí rumbo a la segunda botella de tinto, en tierras Hollywoodenses.
No hay mucho para contar, caminar desde Chacarita hacia Palermo muy cerca de las vías del San Martín brinda el espectáculo gratuito de unos grafittis tan bellos que uno se olvida del riesgo al choreo y/o asesinato. Luego, unas cuadras más allá, luces de colores, espejitos y la sensación de estar dentro de una propaganda de coca-cola: hay tantas Argentinas en la Argentina que uno puede encontrar varias pateando por esas veinte cuadras sin tener que salir de la Capital Federal. Finalmente nos tomamos el segundo tinto, un Rincón Famoso, en un bar frente a la placita Serrano... seguro, pero muy desagradable -tanta "rubia tarada" alrededor-. Y como siempre para terminar el 39 a Chacarita y el 123 hasta la esquina de casa.