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martes, 7 de junio de 2016

Chotosaurio, Lilith la loca, tortas en Gaiman, el hombre araña, Bob Esponja y las princesas de Disney… porque ¡Trelew funciona!

El asfalto como una plancha al rojo vivo ya a las diez de la mañana. Trelew, enero, estallan las ojotas, se derriten como cera, se pegan en el piso, asfalto líquido, fluido enrojecido… quedan ahí:  tristes, en el olvido, negras compañeras… ¿cuánto camino?...  al lado de un semáforo siempre en verde.
Pasaje.  Llega el Chotosaurio, que es un saurio combativo. Nada de cobrar entrada para ver al único ejemplar existente de Chotosaurio del Planeta Tierra, continente Americano, del Sud, Patagonia, provincia de Chubut, Trelew,  Chotosaurio en la pared, gratis, para vos y para todos y todas. Y miles de ideologías más… ¿cuántas más?... ¿cuántas hacen falta para explicar?... Lilith en un rincón, en el otro, Bob esponja, cara de culo blindado, y el astronauta. La pobre de Marita Verón con un alto grado de entropía en la cara, como una moto chocada. Y las princesas… hermosas princesas, limpias princesas, castas princesas, brujas princesas, puercas, rancias, idiotas y vacías… ¿acaso no prefiero al Hombre Araña?... ¡Miauuuu!
Y sí, los perros se suben al techo y las hélices cargan energías, el río Chubut fluye mientras baja la estrella y se puebla el mundo de sombras y se encienden las luces rojas, las amarillas, las blancas, verdes, oscuras luces, distantes luces, estrellas y antenas, cables y distancias… y ninguna, ninguna explicación.
“El poli apalea a la madre y la madre cachetea a la hija”
O “El poli apalea a la madre y también a su cría”
En cualquiera de los dos casos el Poli es un palo que golpea.
Y un palo que golpea es esto que armamos, también, la organización del mundo... este caos y el orden en el caos, el absoluto desorden, el vacío, el siempre llenísimo-hasta-el-borde vacío...


































martes, 31 de mayo de 2016

Oscura Trelew

La masacre martillando en el cerebro mientras bajo del bondi, las calles grises, la gente muda, las nubes de lluvia, la memoria de los Jones y de los mapuches que dejaron su sangre derramada entre las piedras blancas. Piedras blancas, cerebros de piedra, blancos e impermeables como blanca es la pureza, alimentaria, pureza estética que miente y somete y envenena.
Y así todo, pasando el día. El sol que asoma, el Touring Club como un oasis entre muertos vivientes… ¿es que nadie recuerda?: acá, en el Touring Club, están las fotos que debería guardar la memoria del pueblo.
Pero no.
Volátil es la memoria humana mientras persigue la meta. Luego –antes o después es lo mismo- me cruzo con sus caras dibujadas en la pared, escrachadas, inmoladas, profanadas.
Absolutamente a nadie le parece importar.
Cayendo la tarde subo al bondi para regresar a Madryn y en mi mente un pensamiento se repite como un mantra:
“Vivir en cualquier lado, menos en Trelew”