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sábado, 29 de noviembre de 2014

Azul Rayleigh

El sol pasa al otro hemisferio y se encienden las luces... pero antes de la llegada de los astros sobre la bóveda cerrada, es el momentáneo reino del azul Rayleigh:
las aves se apresuran a sus nidos,
se detiene el sonido,
la brisa toma un respiro y espera, como en ascuas, que asome la primera estrella, esa que dará comienzo al Sabbath.
Entonces el hombre sale de su casa y, en un disparo, atrapa esa luz.
Nada se tiene ni nada se detiene, sin embargo, cada instante es único... una hermosa muestra del extremo derroche de la belleza universal.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Las exigencias en tres tiempos

Los días se suceden y todas las cosas se montan a caballo de los días que, inexorables, se mueven hacia el irrelevante misterio del pasado y del futuro, que es la nada.
Detrás, la nada... delante, la nada.
Pasado, futuro... y el presente que se esfuma.
Cielos, gato, nosotros, tormenta, el fuego, un ojo en el cielo.
Dividir en tiempo en tres habilita el objetivo y la razón, el resultado, el premio al competitivo esfuerzo, una escala de valor por sobre todo, una moral y un podio, una pobre traducción, una soga al cuello cada vez mas tirante y, finalmente, la derrota.
Y estar derrotado es creérselo.
Desde la escuela primaria, desde la boca de maestras tan ácidas como esa tiranía gratuita que brota desde el lamentable poder que nunca se posee, la triple división temporal: -"alumnos, el tiempo se divide en tres: pasado, presente y futuro"-
Yo no sabría que hacer con mi pasado ni sabría que hacer con mi futuro.
Y el eterno presente es lo único que hay en juego.
Juguemos...








sábado, 4 de enero de 2014

El sol en la colmena

Abre el año mientras caminamos rumbo al barrio, caminamos y pensamos en consumir y en el disfraz que revestirá nuestra carne inexorable.
Caminamos entre neones mentirosos y dicroicas cobardes -así es el barrio- y mientras pasan los nuevos entes de consumo -algunos son muy viejos y aburridos- aplastando todo bajo el peso de sus deseos, me entretengo descubriendo la proto vida en la colmena, la horrorosa colmena de balconcitos que miran la vereda y la avenida... una encerrona de aire acondicionado y de alfombra sufriente de corte de luz.
Las vacas gordas y borrachas chillan como cerdas porque les cerraron las puertas en la cara.
Que ganas de asesinar...

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El mundo extraño

Una noche de verano en la misteriosa Copacabana.
Una noche de tequila y de cervezas en el suelo boliviano,
riendo y soñando
a metros del lago más extraño del mundo.
Pasa una tormenta flotando como un velo y detrás brilla la luna
plateada como mil estrellas
un brillo de fantasmas que bailotean sin cantar.
Llega el final de la noche, amarillo, y llega el silencio en los astros...
caminamos muy despacio hasta ese fin del camino.
Y entonces, un instante, el velo se separa y se abre el cielo:
Alfa Centauro, la triple estrella, la promesa, nos saluda desde el ocaso
un ocaso de cerros dormidos y de asueto del devenir.
Entonces se cierra la cortina,
se quita la ropa
y se agranda el recuerdo...
otra vez, el mundo extraño, se repliega
y se vuelve para dormir.