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domingo, 15 de diciembre de 2013

Esperando la carroza -o la carreta-

En el andén del Sarmiento uno puede escuchar los gritos de agonía conectados con las líneas paralelas que suben vibrando desde los pies.
Luego arriba la carroza, que más que carroza es carreta, y es sólo ver su estado para que el alma se desplome por el temor a morir... entonces se recurre a la perenne oración incesante por la propia vida y por la de todos los demás que comparten ese instante, esa suerte, la de estar allí, rumbo a los amigos, rezando para no morir en el intento.
Llegamos, finalmente.
Este texto lo atestigua.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Siempre la mañana

Horas y horas de guitarras y unos alcoholes que comenzaron muy temprano en otro asado de mediodía.
San Padua de noche, flautas, risas, tartas, amigos y unos aparatitos para zapar de lo más lindo.
Luego las horas que se van -yo creo que más rápido vuelan cuanto más se acerca la aurora-
Y pasa de todo, Cure, Charly, el Flaco, los inevitables Beatles...
Y finalmente febo asoma. Eso sí, asoma como es, sin colores ni trapos de cagada.
Otro domingo en la autopista... y siempre la mañana que regresa.
Llegamos y ya los zorzales estaban a pleno.