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domingo, 5 de agosto de 2012

La costanera en la noche

Cuando llegamos a Belgrano decidimos seguir con el plan de llegar a la costanera, y mientras continuamos caminando el sol se fué y llegó la noche.
Lo más lindo de la costanera es esa vibración que no tiene mucho que ver con la ciudad, los pescadores, el rugido de los aviones y la línea del horizonte como una promesa.
Exceptuando las ratas -hay tantas que te caminan entre las piernas- los carritos bondioleros son de lo más lindo, lástima la prohibición de la dieta.
Finalmente nos subimos al 37 rumbo a Plaza Italia, desde allí el 39 a Chacarita y finalmente el 123 hasta casa.

martes, 31 de julio de 2012

Las fotos entre las palabras como mantras

Es tremendo el extremo de cumplir con los mandatos familiares, y mas aún en vacaciones. Las que acaban de terminar pasaron muy rápido y de un modo caótico, con muchas personas parloteando todo alrededor como radios dislocadas e imposibles de acallar, y convenciones demasiado extensas que lo dejan a uno absolutamente vacío y sin energía. Y finalmente uno se queda con un pedacito de tiempo demasiado chiquitito para el disfrute con las propias reglas, tiempo que nunca alcanza, aunque se agradece.
Estas fotos salieron en la noche previa a rajarnos para el interior como escapando de la peste. Noche de llantos y palabras como mantras hasta volver a funcionar en ese mundo y en ese plano que es el nuestro, el de una simbiosis que por sobre todo busca la paz, la aceptación, el amor y la dicha.

viernes, 27 de abril de 2012

Cuatro gifs en el 123

El bondi es el 123 cuando parte desde la terminal, frente al cementerio de la Chacarita, rumbo a Caseros; yo estoy sentado en las filas de uno y sobre el asiento de la rueda, casi a la altura de la puerta. Hay dos velocidades en estos cuatro gifs, ninguna la real. El primero es al triple de la velocidad original, los tres restantes seis veces más rápido. El segundo es la pista completa, el tercero -como el primero- intenta ser un infinito, el cuarto es un loop reversible, literalmente el bondi, al frenar, arranca marcha atrás hasta el punto primero, como Zarathustra-eterno-retorno; esto sucedió el miércoles último por la noche. 

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sábado, 14 de abril de 2012

Viernes santo en Tierra Santa

El último viernes santo, 6 de Abril, llevamos a mis sobrinas a el parque temático "Tierra Santa", tal vez el peor día del año para visitar ese lugar, ya que la mitad creyente de la capital federal estaba allí: media hora de cola hasta para comprar una gaseosa.
Pero en fin, sobrevivimos, y a pesar de que en general me desagradó bastante todo lo que constituye el centro de atracción, es decir, los muñecos de telgopor, las cuevas de utilería, las imágenes de plástico simulando las reales, los animales y las palmeras de fantasía fuera de toda proporción, me pude hacer tiempo para disparar algunas fotos, no muchas, sólo en esos lugares en los cuales el hormiguero humano tenía vedado el tránsito: el pesebre de Jesús, la tumba y la resurrección de Lázaro, la creación del mundo con Adán y Eva a la cabeza... por cierto, Eva estaba muy bien. Casi para una peli porno.

jueves, 12 de abril de 2012

Pedaleando tras Ligeti (de Caseros a Devoto)

La parte menos formal de la noche: unos grafittis bicicleteros que engrosan las filas de los que ya atesoro en anteriores entradas; la sombra de los rayos de mi rodado 28 en los baldosones de la estación Devoto del tren San Martín; mi chica posando a bordo de su "dos ruedas", sonriendo en blanco y negro; un policía-manchón-rojo (no podía ser de otra manera, la poli es, para mí, sinónimo de sangre derramada impunemente) pelotudeando con su puto celular; el pequeño demonio de la TV con su  repugnante carita vomitiva... y miles y miles de hadas campanitas revoloteando alrededor del manubrio plateado de la bici que me acompaña desde mis 15 años... ¡cuantas calles, cuantas horas arriba de ese vehículo de ensueño, pedaleandole a la vida como a la contra, creyendo encontrar a Dios entre la brisa y la textura de miríadas de grillos cantores que acrecientan el silencio de las noches llenas de luna y de madrugada...!
... Y el viejo sonriente desde la pared gimnasta del barrio santo, saludándome al pasar como si todo fuera nada... hubo que esperar a que se muera y a retratarlo desde la imaginación para verlo sonreír... igual, pobre viejo: demasiado castigo post mortem ser inmortalizado por estos artistas plásticos que "embellecen" las paredes de 3 de Febrero ¡que horror!

lunes, 2 de abril de 2012

Desde Caseros hasta Villa Pueyrredón.

El sábado por la tarde decidimos caminar y salimos rumbo a la Capital Federal, entonces escapamos de Caseros por las vías del San Martín, luego presenciamos el acto peronista cumbiero en la Plaza "de la Unidad Nacional", desde allí caminamos por Wenceslao de Tata atravesando santos Lugares y Saenz Peña hasta Villa Lynch, llegando al Carrefour de San Martín y General Paz y, a traves de Villa Pueyrredón, pateamos hasta una nueva parrillita que está en una esquina de la avenida Salvador María del Carril a doscientos metros de Cuenca. Nos sentamos en la terraza y disfrutamos de un rico vinito blanco y unas carnes gourmet excelentemente servidas -y atendidas- bajo las estrellas del otoño porteño. Luego helado en Cuenca y Mosconi y unas cuadras más allá el bienaventurado 123, que nos regresó a casa felices y contentos.