Mostrando entradas con la etiqueta marihuana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marihuana. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de abril de 2024

Primeras imágenes de una cuarentena

Desde 2019 detenido estuvo este blog, y en el medio, entre otras cosas, sucedió la cuarentena. Inolvidable silencio que todo lo cubrió como un sudario; las ciudades del mundo resignando sus espacios a la naturaleza, algunos amigos desesperados, escapadas ilegales, un eclipse, la bolsa de las compras convertida en pase mágico, mucha muerte, mucho adiós sin palabras, mudos tiempos solitarios... y la inminencia del final como basamento irremediable de todas las cosas.

Pasó, al fin todo pasa. Pasará este sistema, pasará esta civilización, pasará mi gato, las plantas, mi amor y mi amada. Pasará este planeta y esta galaxia y este universo, y también lo que hay más allá, si es que lo hay.

Mientras tanto, un regreso, otra oportunidad y algunas imágenes, las primeras, de aquel tiempo de cerrojo, odiado, maldecido y, porqué no, amado y añorado desde este hoy exponencialmente multiplicado entre nadas vacías sin fuerza ni peso; presente digitalizado hasta el hartazgo, imparable presente laberíntico, espejado, rancio, furioso, violento, egotista; un ruido liminar de "civilización y consumo" que nos destroza los tímpanos y el corazón... "Esta pandemia nos hará mejores" se decía allá por mediados del 2020, como un mantra, entre aplausos, como un rezo impensado. Pero nada hoy parece estar mejor. Seguimos empecinados en destruir el mundo mientras buscamos esos millones de likes que nos liberarán de no ser nada ni nadie, esos millones de estúpidos y trágicos likes que nos librarán del aburrimiento y del amor, del respeto a lo es.



















viernes, 18 de marzo de 2016

Los domingos lágrima -de oro-

A las flores les chupa el calendario.
Los domingos lágrima son estos domingos últimos de fin del verano... estertores de estío con luz de otoño, viento indefinido peinando la espesura, silencios humanos de fúlbo en la TV, perros robados, perros perdidos, perros tagliaferros divorciados golpeadores-machistas-violentos-ratas-hombres-ratas-machos. Y el porro macho bebiendo los últimos rayos de la estrella, rayos domingo-lágrima -de oro-...
Haremos leches con el macho... ya todos saben que los machos no se fuman.
Y se camina por la calle, y cae el sol y se acerca, lastimosamente, el puto e inevitable lunes.
¿Y el gato?
Bien, gracias.
Girando el gato, eso.









viernes, 26 de febrero de 2016

"Rodrigo pija corta" y otras innobles noticias callejeras...

Que el muchacho tenga el miembro no muy largo, no es ninguna impiedad. Ya mi compañero de secundaria, el "Bocón" Rollo, era famoso por lo mismo... sin embargo solía desflorar dolorosamente a las féminas que se sentaban en su falo. Cuestionado al respecto, optó por mostrarnos su monumental bálano al mismo tiempo que exclamaba: "en realidad no es muy largo, pero es ancho"
El asunto es que el pobre Rodrigo lo tiene corto, y no nos llegan noticias de su espesor. Lo que sí, eso lo sabrá el barrio, y su mamá, su papá, su abuelita y sus hermanos, si los tuviera, porque el escrache está en la puerta de su casa, y la flecha, esa indigna flecha, señala el timbre.
Esto es la vida, así como reza el grafitti, Vida. Una tremenda desgracia si uno se la toma muy en serio, y una trágica comedia, si uno opta por la risa -que la tragedia puede ser altamente risible lo demuestran los jugosos films de Quentin Tarantino y los hermanos Cohen-. Tal vez por eso alguien, vaya a saber uno quién, pide -con humor y leve condena- un poco más de risa: ¡Eh, gil, reíte!.
Se ríe la plantita de porro, una inocente sonrisa -¿se imaginan reencarnar en una hembrísima cannabis sativa?... ¿cómo se sentirá, me pregunto, ser ella y absorber todo el poder de la estrella mientras un caudal de cannabiol creciente recorre salvajemente las venas?-... no sabemos. Ni siquiera sabemos si hay más allá, si hay reencarnación o si sólo nos espera la disolución total. Hay que leer a Osho -es la primera vez que encuentro ese consejo, que más que un consejo es una orden-... yo he leído a Osho, y mata. Especialmente porque Osho cree en todo, te lo explica todo y luego te dice que todo es mentira. Acto seguido te aconseja un ascetismo basado en el indiscriminado consumo de pizzas calabresas regadas con botellones helados de moscato... "para no quedarse con las ganas y evitar reencarnar en un salamín calabrés". Pero estoy exagerando; Osho, que en realidad se llama(ba) Bhagwan Shree Rajneesh, y que fue asesinado por la CIA mediante el envenenamiento por galio, decía fundamentalmente que no había reglas, por lo tanto las reglas las hacía uno. Y hacer las propias reglas es la esencia de la libertad.
Miren a Cristina, por ejemplo, en un lamentable estado de entropía creciente, sonriente en la pared... ¿hizo sus propias reglas, Cris?... yo creo que sí. Debe ser por eso que la extraño, aunque a veces, lo admito, me sacaba un poco de quicio.
Creo que la rebeldía es un bien. No así el trabajo, ni la mera acumulación, esa que "engaña a la miseria e incuba arte y guerra de ilusión". Sí, claro que sí: son palabras del lobo estepario... ¡AAAUUUUUUU!.... ¡AAAAUUUUUUUUU!...