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jueves, 5 de diciembre de 2013

En perfecta formación

Dos, diez, cien pares de alas en vuelo rumbo al olvido
en un mundo en donde lo contingente es un instante,
un segundo, una brecha, una mínima fracción.
Ellas, en lo alto, desconocen mis teorías,
desconocen tus teorías, amado lector,
desconocen las teorías de todos nosotros... humanos.
Y ese desconocimiento no les impide volar,
en perfecto silencio
y en perfecta formación.
Pienso que, tal vez, ese desconocimiento teórico que agota millones de bibliotecas virtuales repletas de toneladas de gigabytes y millones de bibliotecas reales cargadas de toneladas de materia lingüística,
las salva, las libera, las vuelve... ligeras.
Esa tarde pasaron volando sobre mi cabeza
y se fueron rumbo al olvido.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El mundo extraño

Una noche de verano en la misteriosa Copacabana.
Una noche de tequila y de cervezas en el suelo boliviano,
riendo y soñando
a metros del lago más extraño del mundo.
Pasa una tormenta flotando como un velo y detrás brilla la luna
plateada como mil estrellas
un brillo de fantasmas que bailotean sin cantar.
Llega el final de la noche, amarillo, y llega el silencio en los astros...
caminamos muy despacio hasta ese fin del camino.
Y entonces, un instante, el velo se separa y se abre el cielo:
Alfa Centauro, la triple estrella, la promesa, nos saluda desde el ocaso
un ocaso de cerros dormidos y de asueto del devenir.
Entonces se cierra la cortina,
se quita la ropa
y se agranda el recuerdo...
otra vez, el mundo extraño, se repliega
y se vuelve para dormir.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Un rayo de luz

La tormenta llegó a media tarde desde la ribera peruana,
el primer vislumbre fue por la mañana,
y en el medio del día comenzó a eclipsar al sol con sus tenues volutas fantasmales.
Globos gordos y negros, esponjosidades terroríficas flotando lentamente
 sobre nuestras cabezas.
Y cuando todo estaba por estallar en un pandemonio de relámpagos y truenos desesperados
su final apareció a lo lejos, femenino e incierto,
un final abierto sobre la costa lejana del Perú
cuando Febo nuevamente brilló.
El sol es una línea blanca,
es la velocidad del fotón y del neutrino
que todo lo atraviesa...
una línea de fuego blanca y recta como un rayo a la velocidad de la luz.

Dos videos en Bolivia

Hace años quería una mandolina, pero en Buenos Aires no las fabrican sino que las traen de china. Y en el caso de una mandolina... bueno, los chinos no la tocan, por lo tanto fabrican lo que no conocen y en definitiva así terminan todas sonando, a mandolina China.
Pero en Bolivia sí la tocan, y a diferencia de los Argentinos, también las fabrican, y en cantidades no industriales.
La compré en La Paz, en la calle de los músicos, que es como la calle Talcahuano pero con la diferencia que en cada comercio no hay un importador, sino un luthier, que en general es el tipo que fabricó la mayoría de los instrumentos que vende... esas cosas maravillosas que tienen -o mantienen- los países latinos que aún se niegan a que la modernidad les anule la destreza y el amor de sus manos en detrimento de una máquina y de una mayor acumulación -de guita-.
En fin, me puse enseguida a tocar... los guitarristas solemos meter mano en cualquier cosa que tenga cuerdas, y la mandolina boliviana tiene doce, cuatro pares de tres.
El primer video está grabado en Coroico. Estábamos parando en el hotel vacío -el dueño nos tomó confianza, se rajó a La Paz y nos dejó las llaves, literalmente- y el hotel tenía una galería de lo más lindo, frente a las sierras... una mañana, entre mate y mate, lo grabé. Casi improvisado, claro.



El segundo video es en la habitación del hotel de Copacabana, a orillas del Titicaca... esa noche regresamos de comer unas truchas a la diabla y mientras mi chica se bañaba, lo hice. Improvisado, también. En general daba vueltas sobre esas melodías todo el tiempo, lo mismo los bajos. A la distancia, me agradan. Atrapar esos instantes musicales en un viaje inolvidable... lindo y melanco, como a mi me gusta.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Una mañana

Se puede llegar, se puede recorrer, se puede elegir la cama, el baño, el horario y la comida que comer... se puede caminar, se puede permanecer sentado, mandolina en mano, contemplando a una miríada de gallinazos revoloteando círculos en las alturas distantes mientras se pulsan las cuatro cuerdas triples, bolivianísimas cuerdas triples, como si no hubiese un verdadero apuro, un punto límite, un futuro.
Pero lo hay. Siempre.
Esa mañana es una de las mañanas de la vida. Hermosa, clara y dolorosa... única. Y sin embargo, como hay un futuro, hay que partir.
Ahora mismo, mientras escribo, estarán esas sillas vacías -o no- frente a esas montañas bajo la luna.

domingo, 11 de agosto de 2013

Una noche en el paraíso

La noche del 22 de enero fue una noche de cerveza boliviana y de vino tinto; del humo de unos cigarros muy raros encontrados en un cajón del hotel solo; de banda de sonido de millones de violines interpretados por millones de grillos, ese sonido que es silencio que suena... y de oscuridades dichosas, y sombras quietas, y vos y yo susurrando entre los besos y la soledad y la charla, tan lejos del origen frente a cerros invisibles e infinitos pero poblados por pequeñas luces brillantes, delicados faros que dan cuenta de los nidos distantes... hogares gloriosos en donde se puede adivinar una familia que sueña, un huerto bajo los astros, una comida caliente, un fuego encendido, el crepitar de la madera y la llama.
Coroico es, tal vez, uno de mis lugares en el mundo. Me duele su recuerdo porque me duele el rugido del 123 que pasa raudo por la avenida mientras escribo.

jueves, 25 de julio de 2013

Lustrabotas

El periódico se llama "Hormigón armado", es de la paz, lo hacen los lustrabotas, los mismos que se tapan el rostro con un pasamontañas para no ser reconocidos por sus familiares, por sus amigos, por sus edades, por sus compañeros de universidad. Antes vivían en la calle, algunos tomaban drogas. Ahora los mismos, recuperados, recuperan a los que están en esa situación, para, de a poco, devolverlos a la vida... a la vida dura de La Paz.
La piba de la foto estuvo en esa situación, años ha. Ahora está casada y tiene dos pibes, y un marido, como ella, lustrabotas.
Fue nuestra guía en el "tour lustrabota". Una genia la piba.
Un amor.


viernes, 5 de julio de 2013

Dos perros en La Paz

Volvíamos del bar Diesel, en La Paz... música y color, tragos y humo, un bar de esos que ya no se encuentran en las ciudades modernas como Buenos Aires, porque la modernidad es así, idiota; yo había tomado vodka y tequila con locoto; vos chuflay, y cerveza boliviana. Caminamos bajo las estrellas. Las calles estaban vacías de gente y llenas de silencio, con una cierta amenaza que provenía más de las sinapsis de clase media que de la realidad. En una vuelta de la esquina aparecieron: pequeños, lanosos, gritones, casi ridículos. Recuerdo que yo me reía del tremendo kilombo que hacían... estaban indignados, al parecer estábamos violando su territorio perruno con nuestra humana caminata. Nos siguieron a los gritos casi por una cuadra; uno de ellos, al ver mi cámara de fotos, amagó morderme el talón, pero se contuvo, seguramente percibió mi no miedo. Luego callaron y se quedaron ahí parados y extáticos, viéndonos alejarnos en silencio. Y estoy casi seguro que la última vez que me di vuelta para verlos adiviné en sus pares de ojitos un brillito de nostalgia, casi de desazón, como si en el fondo hubiesen querido que, en vez de irnos, nos hubiésemos quedado ahí con ellos, en un costado de la calle vacía y bajo las estrellas hasta el amanecer.

miércoles, 3 de julio de 2013

Ópticas diversas

Estábamos en Potosí; entramos en una iglesia que tenía más de 400 años de historia, una iglesia llena de arte colonial, pinturas gigantes oscurecidas por siglos de hollín y de polvo. Estaba el cura casi cerrando la puerta porque era el medio día, pero se quedó unos minutos charlando con nosotros y mostrando los lienzos con gran orgullo. Enseguida la charla se fue para el lado de la política y, refiriéndose a Evo Morales, no pudo contenerse y se despachó con un: ¿y este indiecito qué se cree, presidente?...
Muy loco, porque los lienzos que con tanto orgullo mostraba habían sido todos realizados por las manos castigadas de la esclavitud indígena, en la época de la colonia, mucho antes de que Europa le pasara la posta a EEUU en el ejercicio del saqueo...
Por eso no me resulta raro lo que hoy escucho en la radio; si para nosotros Evo es el presidente de Bolivia, para el "primer mundo" es un indio de mierda, un negro.
Y si para nosotros Bolivia es un país, para ellos es una cuenta bancaria, un empréstito de ahorque, un repuesto; y si luego de tanto saqueo ya no da ni para eso, entonces es una cloaca en donde cada hombre "civilizado" pueda cagar tranquilo.


domingo, 14 de octubre de 2012

Bolivia en Buenos Aires

"Más de diez mil bailarines organizados en 26 bloques conformados por alrededor de 70 conjuntos folklóricos llenaron de color, danza y música las calles del centro de Buenos Aires. La Entrada Folklórica “Integración Cultural latinoamericana” de la comunidad boliviana residente en Buenos Aires mostró la diversidad de nuestro arte folklórico"...
Llegamos junto con la noche, justo con los fuegos artificiales. Atrás dejamos las tierras bosteras y la niebla del riachuelo para encontrarnos, en avenida de Mayo, con la danza y el color, la sencilla alegría de un pueblo que, con una férrea -y envidiable- identidad cultural, ya está instalado entre nosotros.
Bolivia en Buenos Aires, miles de felices danzantes con sus orquestas y su piel con color a tierra en un festejo que excede las fronteras y las banderas, harto antojadizas.
Emociona que estén tan a gusto entre nosotros. Ojalá esta unión latinoamericana, tan necesaria, se profundice y perdure en el tiempo.