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lunes, 24 de febrero de 2025

Privarse de perderse, perderse de privarse...

 "Solo tú puedes privarte de algo", afirma el gurú en la red con total seguridad, lo cual es un problema, porque hay que decidir. Hay que saber lo que se quiere... pero uno mira dentro y ve contradicciones, irracionalidades: vivir muchos años y fumarse dos atados de cigarros diarios; estar lúcido y chuparse un litro de fernet con hielo. Cotidiano. Verse lindo, o linda, bien, flaco o flaca, y joven sobre todo joven; comerse todas las calabresas, fainás, palos Jakob de pastelera y los Balcarse en cada pizzería que se precie, todo bien regado con galones de Crotta con hielo. Uva Egipcia la Moscatel, aún no pudieron clonarla, no pudieron desparramar el ADN como una porquería. Ser o no ser... darse o no darse lo que el bocho pide a gritos.

Unas fotos, escribir, guitarra, siesta, escuela, no escuela, llueve, caminar a ningún lado, sintes, preocuparse por todo, pedir horas, vivir en calma, amar, vivir cagado/a de miedo... "Solamente tu te puedes privar de algo", insiste el gurú.

Que lindo ser gurú, sabérselas todas y no ser esta cosa inacabada, irresuelta, estropeada por el sistema capitalista y toda su moralina de cagada.

Reglas implican Miedo: capitalismo es MIEDO



















lunes, 13 de octubre de 2014

Autodiseño siglo XXI

Bauman le puso nombre y apellido:
"Modernidad líquida".
La falta de significado, tal vez, sea un mal de este siglo; pero basta ver la oscuridad generada por las prohibiciones -y la muerte- del pasado para entender que, tal vez, los vástagos de esta ruptura sean los primeros seres realmente libres que hayan visto la luz del sol.
Sexo, géneros, cultura e inculturación, globalización, tecnología, multiplicación de la memoria... vivimos un período en donde nos diseñamos como "obras de arte vivientes".
Sin embargo no descreo del Sermón de la Montaña ni de su Autor... pero sí de todo el andamiaje represivo que se ha construido sobre tamaña libertad jamás repetida.
El consumo fagocita todo y lo vuelve mercancía. Y lo vomita. Pasó con el rock, pasó con la literatura... también con el Hijo de Dios.
Ante todo, Dios nos hace libres.
No olvidemos ese detalle.